eL VALLE DEL HUASCO

El Valle del Huasco tambien conocido como el “Jardín de Atacama” está ubicado en la parte sur de la Región de Atacama – Chile.

Valle del Huasco

…. donde el desierto sorprende …

El Valle del Huasco también es conocido como el “Jardín de Atacama”.

Está ubicado en la parte sur de la Región de Atacama – Chile.

Su capital Vallenar está a 145 km al sur de Copiapó y a 196 km al norte de La Serena

(y a 970 km aprox. al suroeste de San Pedro de Atacama – Región de Antofagasta). 

Inserto en el entorno desértico del rincón Sur del gran Desierto de Atacama -considerado el desierto (no polar) más árido del mundo- éste fértil valle tiene un clima privilegiado que permite turistear durante todo el año.

Es un destino de turismo rural, de naturaleza, agroalimenticio y últimamente destaca cada vez más por el enoturismo.

Tiene mucho encanto y entre cordillera y mar ofrece vivencias y experiencias para todos nuestros sentidos además de mucha calidez humana.

Gracias al Río Huasco y sus afluentes hay una larga tradición agrícola.

Dentro del árido entorno desértico se cultiva una impresionante variedad de deliciosos frutos y se producen reconocidos productos típicos de los cuales tres cuentan con denominación de origen como es el pisco, el “pajarete” el famoso aceite de oliva del Valle del Huasco.

En la época más reciente se producen además en la zona central del Valle deliciosos vinos los cuales en muy poco tiempo ganaron gran reconocimiento entre enólogos y premiaciones internacionales.

La sorprendente diversidad de flora y fauna desértica destaca por su alto grado de endemismo que se muestra p.ej. en el Parque Nacional Llanos de Challe.

Por otra parte la Reserva Nacional Pingüino de Humboldt y la reserva Marina Isla Chañaral albergan una biodiversidad marina excepcional y sobre todo durante la época estival ahí se muestran variados cetáceos incluyendo el animal más grande del planeta: la ballena azul.

El paisaje natural provee asombrosas y variadas bellezas escénicas y cada cierto tiempo, cuando una serie de factores conjugan de manera precisa, el desierto florece y se convierte en un mar de colores, formas y fragancias donde la vida aparece en todas sus facetas.

Y no nos olvidemos del espectacular cielo nocturno atacameño, famoso por sus favorables condiciones atmosféricas para la observación astronómica.